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Leyendas motivan en Chicxulub la búsqueda de una enorme gruta o cenote con estalactitas y estalagmitas cerca de una añosa ceiba y debajo de la Iglesia de Santiago, cuya existencia sustentaría la interpretación etimológica del nombre antiguo del pueblo.

    En los albores de la década de 1970, ancianos pobladores contaron al párroco Humberto Mugarte Chan que se descubrió la extensión de una gruta cuando se excavaban cimientos para la nave central de la Iglesia de Santiago, motivo por el cual, según el relato, sus paredes son más delgadas que los pedestales del presbiterio y carece de bóvedas de mampostería.

    Los antiguos también narraron que el acceso al cenote está bajo las raíces del Ceibo ubicado en la esquina noroeste del templo, pues este árbol se sembró para tapar esa entrada después que dos personas principales ingresaron a beber agua y nunca más salieron.

    Años después, cuando grúas colocaban el techo de concreto prefabricado de la iglesia, el religioso solicitó que la máquina levantase una laja localizada a unos metros de la ceiba, pero la entrada de la gruta que buscaba no dejó verse. Los cables de la grúa se reventaron antes de alzar la roca.

   El 13 de agosto de 1979 en el reportaje Chicxulub corre la suerte del henequén, Diario de Yucatán publicó que “los esfuerzos de varios vecinos por hallar la entrada de la gruta han resultado infructuosos, pero se cuenta que era de dimensiones extraordinarias, con estalactitas, estalagmitas y numerosos pasadizos que se ramificaban, incluso debajo de la iglesia”.

    El rotativo continúo: “Parece confirmar esta versión el hecho de que el agua de la lluvia desaparece de la plaza como por encanto, chupada por la tierra”.

    El profesor Luis Antonio Rubio Quijano recordaba que cuando fue alcalde excavó agujeros en los alrededores de la ceiba para secundar los planes de Don Humberto de encontrar la caverna inundada.  “Parecíamos topos. Cavábamos un hueco aquí y otro allá”.

    El señor Guillermo Sabido Peraza también creía en la existencia de la gruta. Rememoraba que había una conexión entre el pozo de su casa y la fuente de agua del hogar de doña Guadalupe Polanco Lira, que dista a 300 metros. Gallinas que se ahogaban con doña Lupita aparecían flotando en el Pozo de Don Sabido, que según pobladores, es el más antiguo de Chicxulub. Al parecer su abertura es de formación natural.

    La etimología de Chacxulub Chen, el nombre original de Chicxulub, respalda la hipótesis de una gruta en el centro del pueblo. El libro Etimologías mayas. Los nombres de varias poblaciones yucatecas. Algo sobre el origen traduce Chac Xulub Chen como “el pozo del cuerno rojo”, ya que toma chak como rojo; xulub, cuerno y ch´e’en, pozo. Podría tomarse como la metáfora de una estalactita escarlata en un cenote.

   En el libro Catálogo de Construcciones Religiosas del Estado de Yucatán, el arqueólogo Alfredo Barrera Vázquez indica que se traduce como “el pozo de las estalactitas agudas como cuernos”.

 

LEYENDA

LA GRUTA BAJO EL CEIBO

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